Av. Elcano 3265/3253 (C1426EJD) Buenos Aires, Argentina
Tel. 54 11 4552-2043 - email: contacto@sanambrosio.com.ar
InicioHorariosHistoriaSan AmbrosioJurisdicciónContacto
Nuestra Parroquia   San Ambrosio
 
Fiesta: 7 de diciembre
 
Obispo de Milán y mentor de San Agustín (340-397). Uno de los cuatro tradicionales Doctores de la Iglesia.

El santo nació en Tréveris, probablemente el año 340. Su padre, que se llamaba también Ambrosio, era entonces prefecto de la Galia. El prefecto murió cuando su hijo era todavía joven, y su esposa volvió con la familia a Roma. La madre de San Ambrosio dio a sus hijos una educación esmerada, y puede decirse que el futuro santo debió mucho a su madre y a su hermana Santa Marcelina. El joven aprendió el griego, llegó a ser buen poeta y orador y se dedicó a la abogacía, la cual ejerció con gran éxito.  
 
Más tarde, el emperador Valentiniano nombró al joven abogado gobernador con residencia en Milán (norte de Italia).

El oficio que se había confiado a Ambrosio era del rango consular y constituía uno de los puestos de mayor importancia y responsabilidad en el Imperio de occidente.

El pueblo fue convocado para elegir obispo de la región. San Ambrosio acudió a la iglesia en la que iba a llevarse a cabo la elección, y exhortó al pueblo a proceder a ella pacíficamente y sin tumulto. Mientras el santo hablaba, alguien gritó: "¡Ambrosio obispo!" Todos los presentes repitieron unánimemente ese grito, eligiéndose al santo para el cargo. Ambrosio quedó desconcertado, tanto más cuanto que, aunque era cristiano, no estaba todavía bautizado, pero no tuvo más remedio que aceptar. Así pues, recibió el bautismo y, una semana más tarde, el 7 de diciembre de 374, se le confirió la consagración episcopal. Tenía entonces unos treinta y cinco años.

Consciente de que ya no pertenecía al mundo, el santo decidió romper todos los lazos que le unían a él. En efecto, repartió entre los pobres sus bienes muebles y cedió a la Iglesia todas sus tierras y posesiones. Por otra parte, confió a su hermano San Sátiro la administración temporal de su diócesis para poder consagrarse exclusivamente al ministerio espiritual. San Ambrosio, que se creía muy ignorante en las cuestiones teológicas, se entregó al estudio de la Sagrada Escritura y de las obras de los autores eclesiásticos.

El santo vivía con gran sencillez y trabajaba infatigablemente. Todos los días celebraba la misa por su pueblo y vivía consagrado enteramente al servicio de su grey; todos los fieles podían hablar con él siempre que lo deseaban, y le amaban y admiraban enormemente. San Agustín, a quien convirtió y bautizó, fue a verle varias veces.

En tanto que el Imperio Romano comenzaba a decaer en el occidente, San Ambrosio daba nueva vida a su idioma y enriquecía a la iglesia con sus escritos. Una de las últimas obras que escribió fue el tratado sobre "La bondad de la muerte". En su última enfermedad, San Ambrosio tuvo que guardar cama. Cuando la noticia se hizo pública, se le pidió que rogara a Dios que le alargase la vida. El santo repuso: "He vivido de suerte que no me avergonzaría de vivir más tiempo. Pero tampoco tengo miedo de morir, pues mi Amo es bueno". El día de su muerte, Ambrosio estuvo varias horas acostado con los brazos en cruz, orando constantemente. Era el Viernes Santo, 4 de abril de 397. El santo tenía aproximadamente cincuenta y siete años. Fue sepultado el día de Pascua. Sus reliquias reposan bajo el altar mayor de su basílica en Milán, adonde fueron trasladadas en el año 835. Su fiesta se celebra el día del aniversario de su consagración episcopal.

Es el patrono de los abogados por la brillantez con la cual en su juventud desarrolló su profesión como tal. Asimismo, cuenta la leyenda que un día, cuando aún no sabía hablar, estando en el jardín de la residencia de su padre en Tréveris, acudió un enjambre de abejas a revolotear por su rostro, y que varias de ellas se deslizaron, sin picarle, en el interior de su boca. Por ello también se lo tiene como patrono de los apicultores.
 

Volver Arriba
 
Usted es nuestro visitante 224780 Desarrollo y Hosting por Tecsol
Edición Nº 426 - Miércoles 27 de Agosto de 2014
Boletín de la Parroquia San Ambrosio - Arzobispado de Buenos Aires
Propietario: Arzobispado de Buenos Aires
Director: Presbítero Alejandro Diego Dario
Copyright © - Todos los derechos reservados